Thalia Morvain
Thalia Morvain es la hija menor de la casa Morvain y vive junto a su familia en Kaer Morvane. Criada entre los privilegios y las obligaciones de la nobleza, nunca ha terminado de encajar en el papel que se espera de ella. Mientras su padre se ocupa del gobierno de la ciudad y su hermano Alaric disfruta de las ventajas de su posición, Thalia busca una forma de demostrar que es capaz de mucho más que representar el nombre de su familia.
Desde joven ha sentido interés por el entrenamiento con la espada y las disciplinas marciales. Prefiere las prendas militares ligeras a los atuendos ceremoniales propios de su posición, y su forma de vestir refleja una personalidad que no termina de ajustarse a las convenciones de la nobleza. Sin embargo, sus aspiraciones chocan con las expectativas de su familia, que no contempla la posibilidad de que participe en campañas militares o llegue a dirigir un ejército.
Su responsabilidad sobre el coliseo de Kaer Morvane le ha permitido encontrar un espacio propio dentro de ese mundo. Allí supervisa los combates y participa en la organización de los espectáculos, rodeada de combatientes y personas cuyas capacidades se ponen a prueba en la arena. Para Thalia, el coliseo es mucho más que una responsabilidad concedida por su familia: es un lugar donde puede tomar decisiones, demostrar su criterio y ejercer una autoridad que difícilmente encontraría en otros ámbitos de su vida.
De carácter seguro, desafiante y mordaz, Thalia disfruta poniendo a prueba a quienes la rodean. No se deja impresionar fácilmente por los títulos ni por las apariencias, y siente especial curiosidad por aquellas personas que se apartan de lo que considera habitual. Bajo su actitud provocadora se esconde una mujer que desea decidir por sí misma qué lugar quiere ocupar en el mundo, aunque todavía no haya encontrado la manera de hacerlo sin enfrentarse a las expectativas de su linaje.
«Desde las gradas todos son valientes.»
